A continuación encontrarás el artículo que escribió Memo Nuñez y que resultó de una entrevista a David, XE1TU, mismo cuya traducción al inglés mía fué publicada en la revista QST de la ARRL. ATENTAMENTE XE1FOX


UNAMSAT. OM-30


ANTECEDENTES

En el año de 1969, un grupo de radioaficionados mexicanos se reunieron para incursionar en la actividad satelital; inicialmente eran 16 y en 1970 se sumo uno más. Poco tiempo después, se afiliaron a AMSAT INTERNACIONAL y dieron vida a AMSAT MÉXICO.
Este grupo fue muy activo en los primeros años de la década de los 70's trabajando varios satélites: el OSCAR 6, OSCAR 7, OSCAR 8, OSCAR 9 y el principio de la operación del OSCAR 10. Paulatinamente fueron desapareciendo algunos elementos y finalmente quedaron Mássimo Bachi XE1XA, Miguel Escoda XE1RY, Gerardo Raab XE1DDD con el liderazgo de David Liberman XE1TU quien además, se interesó en la construcción física de los satélites.
Por ello se acercó a AMSAT y participó en varios proyectos, destacando en el FASE 3-A, satélite infortunado que cayó al mar.
Una meta ideal para David fue que en Latinoamérica, especialmente en México, se fabricara un satélite de radioaficionados. Empeñado en su cometido trajo un proyecto a México y lo estuvo ofreciendo a varias
instituciones hasta que finalmente la Universidad Autónoma de México (UNAM) se interesó en el mismo y firmó un convenio con AMSAT. Este le brindaba a la Universidad un paquete de ingeniería avanzada, que le economizaba tiempo pues no había que desarrollar la ingeniería básica, y que además contaba
con algunas facilidades adicionales porque era un paquete abierto que se podía modificar y adaptar a las necesidades y posibilidades de la propia institución.
La UNAM nombró como Director del Proyecto Espacial al Ing. David Liberman, XE1TU y determinó que, además de que el satélite fuera de aficionados, contribuyera con un experimento interesante desde el punto de vista
científico, por lo que se buscó la convergencia de ambos intereses. Por ello es oportuno citar que desde muchos años antes, David había participado en algunas comunicaciones por Dispersión Meteórica (Meteor Scatter) sobre
todo con el sur de los E.U. que es donde esta actividad se realiza con bastante frecuencia cada que hay un lluvia de meteoritos como las Perseydes y otras; siempre hay radioaficionados que están dispuestos a hacer una
prueba con cualquier otro que tenga una distancia adecuada. Esto permitió establecer entre los miembros de AMSAT MÉXICO una cierta competencia para ver quien lograba el comunicado a mayor distancia por dispersión meteórica, siendo Mássimo Bachi, XE1XA quien lo logró, al comunicar de México a Baton Rouge, E.U., superando a David que solo comunicó con Houston y Plano Texas.
Esta experiencia dejó huella en David Liberman y por ello la integró en el UNAMSAT-1

EXPERIMENTO CIENTÍFICO

El experimento es una especie de radar lento que manda un pulso en 41 Mhz, y recibe un eco que rebota en la traza ionizada que esta dejando un meteorito. Mediante una medición Doppler se puede saber la velocidad del
meteorito, y sabiendo ésta, se puede deducir algo de su origen; se puede saber si viene de dentro del sistema solar o fuera de él. Los meteoritos que vienen de dentro deben de llegar a la tierra a una velocidad de 32
km/seg y los que vienen de fuera a una velocidad de 72 km/seg.
El saber cuantos meteoritos y a que velocidad llegan a la atmósfera es algo muy interesante para los astrónomos pero también lo es para los radioaficionados porque la comunicación por Dispersión Meteórica tiene
muchos adeptos. En la actualidad los europeos han hechos experiencias increíbles con una combinación de Packett y Meteor Scatter, donde dejan el transmisor controlado por la computadora mandando un Loop de información y cada que cae un meteorito este Loop avanza un cierto numero de palabras y
en una noche son capaces de transmitir dos o tres cuartillas, aún en aquellas noches donde no hay lluvias visibles de meteoritos, tan solo con los meteoritos aleatorios; por todo lo anterior este fue un buen
experimento para integrarlo en el UNAMSAT-1 que es un microsatélite de 10.7 kilos, 10 litros (significa 23 centímetros por lado) y 10 watts. Utiliza celdas solares y baterías como fuente de energía. Su computadora trabaja con 1 watt y ocupa menos espacio que una normal; ella organizará todas las funciones del satélite, incluidas las comunicaciones.
En el mes de Agosto de 1994 se realizaron pruebas en tierra coincidiendo con una importante lluvia de meteoritos. Todo el fin de semana se dejó funcionando el satélite, conectado a una antena dipolo colocada en la
azotea del edificio donde se ubicaba el laboratorio y al regresar se descubrió con sorpresa que la computadora había registrado mas de 200 ecos de meteoritos, comprobando con ello, que el satélite estaba listo.

LANZAMIENTOS

Se procedió a la búsqueda del lanzamiento, y después de fallidos intentos se consiguió con la ayuda de la Universidad de Moscú para el 28 de marzo de 1995, con la desgracia de que la cuarta etapa del cohete explotó en el aire antes de que el satélite llegara a su órbita por lo que nunca se supo donde cayó.
Toda vez que se asimiló la tragedia se decidió intentarlo de nueva cuenta con el segundo satélite que originalmente se había proyectado para dejarlo en tierra como modelo operativo, idéntico al que estuviera en órbita. El segundo lanzamiento se efectuó con éxito el 5 de septiembre de 1996 en un cohete Cosmos 3M, colocando el satélite en una órbita a 1000 kilómetros de altura y 83º de inclinación con respecto al ecuador.
Con esto se imprimía una nueva hoja en la historia de la radioafición, pues finalmente la Región Latinoamericana, particularmente México, tenía un satélite experimental UNAMSAT-B, fabricado en su totalidad por radioaficionados y puesto en órbita . El único antecedente cercano era el LUSAT, pero este micro satélite se fabricó en Boulder, E.U., con aportaciones de argentinos, pero no fue un satélite fabricado en la región Latinoamericana.
Este acontecimiento histórico sirvió para disparar en la región algunos otros proyectos, como el Grupo AMSAT-CHILE, que tiene en fabricación 5 micro-satélites, mismos que están muy avanzados, por lo que actualmente están en la etapa de búsqueda de lanzamiento.

EVOLUCIÓN TÉCNICA

Una de las cosas que se comprobaron es, que la tecnología en electrónica cambia muy rápidamente. Para confirmar lo anterior basta mencionar que lossatélites microsat de AMSAT fueron diseñados en 1988, y la construcción del UNAMSAT-1 se inició en 1991 y a tan solo tres años, muchos de los componentes originales ya no se conseguían por lo que hubo de rediseñar la gran mayoría de circuitos. Algo particularmente interesante es que, en los países de la región, excepto Canadá y E.U. no se diseña electrónica. Esto permitió en México iniciar una actividad tecnológica que era totalmente desconocida.

APORTACIONES TÉCNICAS

La antena de 41 Mhz fue un dolor de cabeza porque era muy grande y el satélite muy pequeño. Como es un radar, tanto el transmisor como el receptor están conectados a la misma antena, de tal suerte que cuando el
transmisor enviara el pulso para detectar los meteoritos, el receptor no lo oyera. Esto requirió un desarrollo de tecnología donde se logró que los dos estuvieran en una fase tal que el transmisor no pudiera ver al receptor y a
la inversa quedando en cuadratura de fase.
El transmisor usaba la antena, enviaba el pulso y posteriormente el receptor ya con toda su sensibilidad quedaba activo y listo para oír el eco. Esto ocasionó mucho trabajo pero finalmente se logró de manera
magistral, tanto que fue publicado en uno de los boletines de AMSAT como un trabajo tecnológico hecho en México, llamando poderosamente la atención de las gentes de AMSAT.
Todas las piezas mecánicas fueron fabricadas con una calidad extraordinaria en el Instituto de Física y en el Centro de Instrumentos de la UNAM. En la construcción del satélite se utilizaron 500 planos, que indican las
diferentes piezas y tarjetas de computación que debe contener. Solo el chasis, por ejemplo, debe cumplir con especificaciones mecánicas muy precisas para tener el menor peso posible y soportar las aceleraciones
durante el lanzamiento del cohete que lo colocará en el espacio.

OBJETIVO DENTRO DEL ÁMBITO DE LA RADIOAFICIÓN

El objetivo primordial era entusiasmar a radioaficionados para que se dedicaran más a la actividad satelital ya que prácticamente han desaparecido los usuarios de satélites en México, situación que se repite
en casi todos los países de Centro y Sud América excepto en Argentina, Brasil y Chile. Esto desgraciadamente no tuvo el resultado esperado. De alguna manera se tiene que provocar interés en los radioaficionados
porque eventualmente aparecen uno o dos en Venezuela, Ecuador, o Perú... trabajan durante un año ó menos y después desaparecen. Lamentablemente se está perdiendo el interés de la experimentación; ahor a el perfil del
aficionado se parece cada vez mas al usuario de la banda ciudadana (CB) donde se adquiere el equipo, se instala, se usa y jamás se sabe que tiene dentro, muchos menos como funciona.
El radioaficionado era experimentador, aunque fuese en cosas pequeñas como una fuente de poder, una antena, u otro tipo de accesorios. Justo es señalar que actualmente es muy difícil hacer un transmisor o un receptor porque la sofisticación técnica ha alcanzado niveles muy importantes; esto quizá, ha contribuido a la pérdida de interés.
Al fabricar el satélite, que es la máxima sofisticación de la electrónica, se pensó que iba a despertar interés en los radioaficionados mexicanos y se iban a acercar al proyecto o por lo menos, iniciarían una actividad en los
satélites, pero lamentablemente esto no ocurrió.
Es importante que las Sociedades promuevan la actividad en los satélites, especialmente en las épocas donde el DX desaparece por los mínimos solares y junto con éstos, muchos radioaficionados que se alejan, olvidando que los satélites están siempre y no dependen del ciclo solar. Debe existir una plena convicción de que no es posible defender bandas para que estén vacías, por lo contrario, las bandas se defienden para ser usadas.

BENEFICIOS QUE APORTÓ EL PROYECTO

Para la UNAM, este proyecto dió lugar a un "Programa de Desarrollo e Investigación Espacial" (PUIDE) dependiente de la Coordinación de la Investigación Científica, establecido el 25 de enero de 1990, cuyos
objetivos serían contribuir a una creciente capacidad y autodeterminación en la materia en beneficio de la nación; formar recursos humanos hasta el más alto nivel; impulsar identificar y nuclear proyectos, difundir la
cultura e información espacial en beneficio de la sociedad mexicana, así como promover y aprovechar la cooperación internacional en este campo. De tal suerte que ya se iniciaron los trabajos hacia la construcción de un satélite más formal, aunque no está definido exactamente el experimento que va realizar; pudiera ser de percepción remota , con cámaras para tomar fotografías de la tierra con resoluciones de alta definición superiores a 30 metros por pixel porque ese es el interés nacional; aunque esto ya se desvía de lo que es un satélite para radioaficionados. En el momento en que se configure el satélite, y si hay lugar para poner un pequeño trasponder en modo B o J, se le dotará, aunque sea analógico, solo para voz, no digital. Desde luego que no desaparecerá del todo el aspecto de radioaficionados en los proyectos de la UNAM.

FUNCIONAMIENTO ACTUAL DEL UNAMSAT-B

El estado actual del satélite es un poco triste porque está en una situación muy pobre en cuanto a operación, pues el satélite tiene unas celdas solares de una eficiencia altísima, que supera el 20 por ciento, haciendo que el satélite este demasiado frío. A través de la telemetría recibida del satélite se advierte que siempre ha estado muy frío (-15º C) y muy pocas veces ha llegado a los 0º C ; esto es muy peligroso porque las baterías de Nickel Cadmio producen agua cuando se cargan y si esta agua llegara a congelarse las batería se revientan porque el hielo ocupa mas volumen que el agua. El Software del satélite tiene previsto que si la temperatura es muy baja, los transmisores se apagarían para que no hubiese consumo y no tener que cargar las baterías evitando la producción de agua.
Se espera que próximamente la órbita quede en exposición permanente al sol (36 días) para que de esta manera se eleve la temperatura y esté en posibilidad de recibir los comandos para reiniciar su operación. Se tiene la esperanza que ello ocurra; pero también puede ocurrir que no llegue a la temperatura mínima deseada y entonces se pierda, hecho que sería muy lamentable por todo el trabajo que se realizó.
Desde una perspectiva positiva queda el antecedente que durante 46 días trabajó satisfactoriamente. Cabe mencionar que siempre funcionó frío y que nunca superó los 0º cuando mas alto llegó. Sin embargo, con esto se sentó el precedente de que se hizo un satélite y este operó en el espacio.

FINANCIAMIENTO

Desgraciadamente los resultados son derivados de las limitaciones económicas con las que se hace un satélite de aficionados y sus consecuencias técnicas no siempre son lo agradables que uno deseara.
Cuando se elaboró el diseñó no se sabía que tipo de celdas se emplearían ni cuales serían sus características, pues por los avances tecnológicos se espero hasta el último momento para conseguir lo mejor, tan así fue que por su excelente calidad no producen calor y mantienen demasiado frío el satélite; más de lo estimado.
La UNAM otorgó al proyecto un presupuesto de 100,000 dólares para montar el laboratorio y fabricar el satélite pero se debe tomar en cuenta que se fabricaron dos satélites. Sin embargo, hay que advertir que en esa cantidad
no estan incluidos los costos de los lanzamientos, En un proyecto de esta naturaleza no se compra un transistor, sino diez; con el primero se hace un prototipo, se prueba y una vez que se ve que está funcionado, se utiliza; con el segundo se construye el circuito definitivo que va ir en el satélite y quedan 7 u 8 transistores restastantes. Por ello es que se decidió hacer no uno, sino dos satélites. De tal suerte que podemos deducir que cada uno de los satélites tuvo un costo de 50,000 dólares, lo que lo convierte en el satélite mas barato jamás construido y
puesto en órbita. Los materiales que se requieren para la construcción de un satélite son de una calidad militar; esto lógicamente repercute en el costo. Para darnos una idea, consideraremos que una resistencia común y
corriente la conseguimos en la tienda a 10 centavos; esa misma resistencia con calidad militar la podremos conseguir en 50 centavos de dólar, siendo evidente que el costo es mucho mas elevado.

IMPACTO FINAL

El proyecto satelital le dejó a la UNAM una valiosa credencial que le acredita como una institución con capacidad para construir satélites y emprender un proyecto de mayor envergadura . Aún es aventurado decirlo,
pero se presume que próximamente se va a disponer de un presupuesto mayor para la construcción de un laboratorio, una estación terrena y un satélite (con un peso entre 150 y 200 Kg.) para percepción remota y quizá un transponder para radioaficionados.

Guillermo Núñez Jiménez, XE1NJ