A J E D R E Z
El juego ha sido desde siempre,
tal como indica su raíz latina Iocus; una broma, una diversión.
Desde nuestra tierna edad, fue precisamente el juego una manifestación
intuitiva donde canalizar nuestra necesidad de esparcimiento y
diversión. En general el juego es un ejercicio recreativo
sometido a reglas y en el que se gana o se pierde.
Existen infinidad de modalidades, tales como: juegos de manos, de ingenio, de niños, malabares, de baraja, etc. Existe una modalidad llamada juego de azar, que es aquel cuyo resultado no depende de la habilidad o destreza de los jugadores, sino exclusivamente de la suerte, como es el juego de dados.
En contraposición a lo anterior existe
un juego en donde la capacidad, destreza, conocimiento y estrategia,
son las características fundamentales del mismo. Este juego
es el AJEDREZ.
Su origen se pierde en el pasado, algunos historiadores
dicen que fue invención de los griegos, que lo jugaban
para entretener sus ocios durante el sitio de Troya; otros indican
que se originó en la India en el siglo VI y los árabes
lo introdujeron en Europa por Italia y España desde Persia
en el siglo IX. El juego moderno se perfeccionó en Europa
durante los siglos XV y XVI.
El AJEDREZ es un juego entre dos personas sobre un tablero de 64 escaques, la mitad de un color y la otra de otro, (pudiendo ser negro y blanco), con 16 piezas para cada jugador. Las piezas son: un rey, una dama, dos alfiles, dos caballos, dos torres y ocho peones; todo lo anterior para cada jugador.
El tablero se coloca de tal modo que cada jugador
tenga a su derecha uno de los escaques blancos. Los peones avanzan
en sentido vertical; en la primera salida pueden avanzar dos cuadros,
pero después han de hacerlo de uno en uno. Para apoderarse
de una pieza han de avanzar diagonalmente. El rey se mueve en
todas direcciones, pero solo de cuadro en cuadro. La reina o
dama avanza también en todas direcciones y tantos cuadros
como permite el tablero. La torre se mueve vertical y horizontalmente
tantos cuadros como sean necesarios. Loa alfiles se mueven en
diagonal, siempre por su color. Los caballos avanzan dos cuadros
horizontal o verticalmente y uno en diagonal: es la única
pieza que puede saltar sobre otra.
El AJEDREZ es preferentemente un juego de estrategia
en el que se persigue la derrota del enemigo por dominación
del tablero. La partida básicamente termina en la situación
de jaque mate, que es cuando el rey no puede librarse del ataque
directo de una pieza contraria. También puede terminar
con el empate, llamado tablas o por abandono de alguno de los
jugadores.
Hay una curiosa leyenda que atribuye la invención
del AJEDREZ a Sissa, hijo de Dahir, quien encargado de educar
e instruir a un príncipe real, se propuso componer un juego
en el que, no obstante ser el rey la figura principal, nada pudiera
hacer sin ayuda de sus súbditos. Agradó tanto al
príncipe el nuevo juego, que en un rasgo de generosidad,
ofreció a su autor que pidiera lo que quisiera y éste,
queriendo dar una lección a su real discípulo, le
pidió un grano de trigo para la primera casilla, dos para
la segunda, cuatro para la tercera y así sucesivamente
hasta llegar a la sesenta y cuatro y que todos juntos se los entregaran.
La petición tan modesta a primera vista fue concedida
desde luego, pero hechos los cálculos resultó que
todos los tesoros de la India no bastaban para satisfacerla. La
cantidad de granos es de tal magnitud que hubiera que sembrar
seis veces todos los continentes de la tierra.
Han sido muchos los importantes ajedrecistas que se han calificado como importantes estrategas o como campeones mundiales. En España fue célebre el capellán Ruy López de Segura, en 1561. Existe una apertura que lleva su nombre.
En el siglo XVIII se destaca el gran jugador árabe Stamma. En Francia : Francois Danican Philidor, así como. Alejandro Deschapelles (1800). En Inglaterra el capitán Evans, Stauton y el célebre Morphy.
Posteriormente Lasker conservó su titulo hasta que se enfrentó en la Habana, en 1921, con el jugador cubano Capablanca, entonces coronado campeón mundial y que fundó la gran escuela cubana de AJEDREZ.
Seria largo enumerar la lista de los grandes
jugadores que la historia registra. Remitiéndonos a la
época actual, cabe señalar a los grandes campeones
mundiales de las dos asociaciones internacionales que a la fecha
existen. Ellos son los rusos: Gary Kasparov y Anatoly Karpov.
En la actualidad vivimos llenos de presión
y rapidez. Hemos perdido un poco la tarea sana de jugar, empleando
en mayor grado nuestra capacidad intelectual, así como
destreza y conocimiento de algún juego. Podemos intentar
realizarlo, el AJEDREZ es un camino.
ARQ. PEDRO KLEINBURG