Este apellido corresponde a toda una familia
de músicos alemanes originarios de Turingia, Alemania Central;
esta familia es el caso de herencia artística más
extraordinario tal vez de la historia. BACH nació en el
año de 1685, hijo del músico municipal Johann Ambrosius.
Las primeras lecciones musicales las recibió de su tío
Johann Christoph. En 1703 ingresó como violinista en la
orquesta de la corte de Weimar. Su formación musical lo
llevó a inclinarse básicamente por el órgano,
habiendo ocupado puesto de organista en diferentes ciudades, tales
como: Arnstadt, Weimar y Köthen. En 1723 sucedió a
Kuhnaus como maestro de capilla en la iglesia de Santo Tomás
de Leipzig y como director musical de la universidad de dicha
ciudad, cargos que ocupó hasta su muerte. En 1747 fue invitado
a la corte de Federico el Grande. En sus últimos años
BACH padeció una enfermedad ocular que le produjo una ceguera
completa.
Lutero tradujo la Biblia al alemán,
hecho histórico de gran trascendencia tanto en las guerras
religiosas como en la música alemana. BACH nació
en el verdadero foco del protestantismo y fue éste el credo
que profesó toda su familia y en el luteranismo nacieron
sus obras; el coral, expresión ideal del canto religioso
en las iglesias protestantes.
Estuvo casado dos veces: primero con su prima
María Bárbara que murió en 1720 y después
con Anna Magdalena Wülken. Tuvo once hijos y nueve hijas,
de los que solo le sobrevivieron cinco hijos y cuatro hijas.
Las bases de su técnica musical se encuentran
en el aprovechamiento de toda su formación, especialmente
en el enriquecimiento de la antigua polifonía, la fuga
llega a su punto culminante. La estructura de las formas armónicas
bachianas es inagotable; sus temas fugados suponen una nueva interpretación
del antiguo motete a capella, creado a partir del texto. En sus
adaptaciones al órgano surgen motivos libres o derivados
de la melodía con un contenido estrictamente musical. Los
géneros creados por sus antecesores: el coral, el preludio,
la sonata, el concierto, la obertura y la suite, adquieren con
BACH una personalidad nueva. Conoció en su juventud a los
compositores franceses del barroco y en 1717 descubrió
a los primitivos italianos: Albinoni, Corelli y sobre todo Vivaldi,
de quien transcribe varios conciertos.
La música de BACH constituye un fenómeno
único y fundamental que influye sobre el desarrollo de
la música de Occidente. No se le valoró en su tiempo
y fue Mendelssohn quien la dio a conocer (Pasión según
San Mateo, 1829). En 1850, Schumann, Liszt y otros músicos
fundaron la Bach-Gesellscaft que recogió y editó
las obras de BACH. Éste escribió más de 2000
cantatas, la Gran Misa (de rito católico), tres Magnificats,
motetes, preludios, fugas, etc. Se conservan dos de sus cinco
Pasiones (La Pasión según San Mateo y la Pasión
según San Juan). Entre sus obras más divulgadas
encontramos: los Conciertos de Brandenburgo, los Oratorios de
Navidad, de Pascua y de la Ascensión, conciertos, suites
y sonatas para diversos instrumentos.
Son además bien conocidos algunos de
sus hijos que le sucedieron en la misma profesión, tales
como: Carl Phillip Emmanuel, Johann Cristian, Johan Christo Friedrichph
y Wilhelm Friedemann.
Entre las obras profanas se destacan dos de
tamaño excepcional: "El Clave bien Templado",
que es una colección de preludios y fugas en las cuales
queda documentado por primera vez nuestro moderno sistema musical:
la división de la octava en doce semitonos iguales, de
modo que todos los tonos de la escala cromática tienen
la misma importancia. Lo anterior quiere decir: que una melodía
puede iniciarse indistintamente en cualquiera de estos doce tonos
existentes sin que cambie su carácter. Al final de sus
días se encontraba trabajando en otra inmensa obra de carácter
polifónico instrumental "El Arte de la Fuga",
que ya no pudo terminar.
El 28 de julio de 1750, cumplidos sesenta y
seis años, murió BACH, recibió sepultura
en la Cripta de San Juan en Leipzig.
En un ambiente de horizontes limitados se desenvolvió
la vida de BACH, no obstante lo cual creó todo un mundo
en sus obras inmortales. Recorriendo las etapas de su vida nos
impresionará su sencillez, su ejemplar conducta moral,
su profunda fe, su bondad generosa; una sola pasión lo
dominó a lo largo de su extenso cauce: la pasión
por la música.
ARQ. PEDRO KLEINBURG
Sonido de fondo (TOCATA Y FUGA EN D. MENOR)
Al hablar
de música clásica es necesario y obligado mencionar
a una de las personalidades musicales más trascendentes
en la historia de la misma. Un personaje que estableció
nuevas normas y estructuras en la composición musical,
mismas que continúan vigentes ahora más que nunca.
Este genio, algo incomprendido en su época fue JOHANN SEBASTIAN
BACH.