CHOPIN nació en Zelazowa Wola, Polonia,
el 22 de febrero de 1810. Su padre Nicolás Chopin fue nombrado
profesor de francés en la Academia Militar de Varsovia
trasladándose una año después su familia
entera a esta ciudad. A los 9 años dio su primer concierto
de piano. Estudió con Joseph Elsner en Varsovia y en 1830
emprendió un viaje de estudios al extranjero: Viena y París.
Sus primeros conciertos lo introdujeron a la
alta sociedad parisiense. Franz Liszt le presentó a la
escritora Georte Sand en 1837, con quién CHOPIN tuvo un
idilio que duró unos diez años. En esta época
aparecieron los primeros síntomas de tuberculosis, enfermedad
que le ocasionó una muerte prematura.
En 1838 se trasladó con George Sand
a Mallorca y pasó ahí el invierno, al volver a París
se relacionó con los músicos Berlioz, Liszt, Meyerbeer
y Bellini. Su prestigio como improvisador y virtuoso era enorme.
Tras la ruptura con George Sand que le reprochaba su aristocratismo
la actividad de CHOPIN disminuyó considerablemente a causa
de su enfermedad.
Las características que tuvo como virtuoso
del piano y maestro de la improvisación, condicionaron
su obra de compositor. Solo compuso dos conciertos para piano
y orquesta y tres sonatas, una de ellas la célebre Sonata
Fúnebre; este desvío de las formas clásicas,
compensado con su identificación plena con el piano, determinó
la personalidad de CHOPIN; romántico en las formas. Su
inconfundible estilo, su tendencia al ornamento, a la variación
y a la forma libre, parten siempre de una identificación
absoluta con los clásicos. CHOPIN iniciaba todos sus conciertos
ejecutando un fragmento de Bach y era gran admirador de Mozart.
El piano es la base de su vida , interviene en todas sus composiciones
y la mayoría de ellas están escritas exclusivamente
para este instrumento. En su obra se observan dos aspectos: la
estilización de las danzas populares (polonesas, mazurcas,
cracovianas, tarantelas) y de salón (valses), además
el cultivo de unas formas románticas a las que da una personalidad
inconfundible (variaciones, nocturnos, estudios, baladas, impromptus,
scherzos, preludios); ambos aspectos nacen de su gusto por la
improvisación y de un virtuosismo en el que conviven una
sensibilidad enfermiza, pero con una gran energía. Su tendencia
a la variación melódica y rítmica hace que
en algunas de sus obras se anuncien ya los hallazgos del impresionismo
francés.
Enumerando parte de su obra podemos hacer una
somera relación. CHOPIN escribió 14 polonesas, 51
mazurcas, 4 variaciones, 5 rondos, 20 nocturnos, 2 conciertos
para piano, 3 sonatas, 27 estudios, 14 valses, 4 impromptus, 4
scherzos, 26 preludios, un bolero, una tarantela, una fantasía
y una barcarola.
En 1849 emprendió una gira de conciertos
por Inglaterra, en la que obtuvo grandes éxitos. El clima
nebuloso agrava su mal, vuelto a París muere el 17 de octubre
de ese mismo año. En el rincón más poético
del antiguo cementerio Pére Lachaise esta sepultado, entre
Bellini y Cherubini y no lejos de Heine quien definió a
CHOPIN como el Rafael de la música.
Sobre el féretro sus amigos esparcieron
el puñado de tierra polaca que lo acompañara durante
su breve vida.
ARQ. PEDRO KLEINBURG
Sonido de fondo "Fantasía-Impromptu"
No.4 en Do sostenido menor Op.66
Hay creadores
de melodías inmortales que nos inspiran respeto y admiración.
La música eslava vivió durante muchos siglos al
margen de la europea; hasta que un día surgió en
Polonia un personaje que fue un símbolo en su patria como
hombre y como músico, me refiero a FEDERICO CHOPIN, que
destacó inmensamente en su época como pianista y
compositor; siendo un baluarte de la música romántica
de su época.
" VALS
EN lA MENOR" No.2, Op. 34
"
MARCHA FUNEBRE". Sonata en SI Bemol mayor Op.35