S E N T I R


La naturaleza es muy pródiga y ha construido un ser impresionantemente complejo. Un ser compuesto por infinidad de partes, con funciones muy específicas y con una dinámica muy característica. Este ser es el hombre; es el humano que nace, se forma, se desarrolla, se capacita, produce, SIENTE y fenece para terminar su ciclo.

SENTIR es experimentar sensaciones producidas por causas externas o internas, siendo los sentidos los encargados de transmitirlas. El SENTIDO es la única función para la cual el organismo percibe las diferentes formas de energía mediante órganos más o menos diferenciados; desde las simples terminaciones nerviosas, hasta las más complejas estructuras nerviosas externas, como pueden ser: el oído, los ojos, etc.

Hablando de sentidos, he aquí los clásicos cinco que conocemos: el de la VISTA, el del OIDO, el del OLFATO, el del TACTO y el del GUSTO. En el hombre además de estos cinco sentidos que estudia la fisiología, se consideran algunos otros como: el DOLOR ; podemos señalar también el SENTIDO COMUN que es aquel que reúne las sensaciones específicas que le procuran los demás sentidos y las combina.

Volviendo a los sentidos, es precisamente el sentido del GUSTO al que ahora deseo referirme. Este sentido básicamente los registramos con la lengua y el paladar, en los que se refiere al sabor de los que ingerimos. Es común oír decir: este alimento está muy salado, o muy agrio, o muy picante o muy dulce.

Nuestro sentido del GUSTO ha dado una preferencia muy especial al sabor dulce. Todos hemos experimentado esta sensación placentera, observamos esta inclinación desde pequeños. ¿Quieren conquistar a un niño ? , ofrézcanle un dulce y éste de inmediato activará su sentido del GUSTO que es muy receptivo a este tipo de estímulo.

¿Que ingrediente es el que básicamente nos da el sentido de lo dulce ? , es el AZUCAR y ¿cual es la historia de este producto tan vital ? .

Hasta que la humanidad descubrió el azúcar, la comida y la bebida se endulzaban con miel o con jugo de uva sin fermentar. La mayor parte del azúcar que hoy en día se utiliza procede de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera. La caña de azúcar se cultivaba en la India por el año 1000 antes de nuestra era. Hacia el año 327 también antes de nuestra era, uno de los generales que acompañaron a Alejandro Magno a la India observó una caña que daba miel sin ayuda de las abejas.

El cultivo de la caña se extendió por occidente gracias a los árabes, quienes la introdujeron en España en el Siglo VIII. En 1493 Cristobal Colón llevó la caña de azúcar a América, donde con otros cultivos prosperó en América Central y las Antillas propagándose por todo el continente americano.

En 1747 el químico alemán Andreas Marggraf descubrió la forma de extraer el azúcar de la remolacha. Como esta planta crece en climas más fríos, el azúcar podía dejar de constituir un costoso lujo importado

En 1811 Napoleón fomentó el desarrollo en Francia de las azucareras de remolacha para suplir la escasez de azúcar resultante del bloqueo naval impuesto por los británicos.

Para obtener el azúcar de caña, se desmenuza primero la caña y se extraen las fibras internas que se trituran para extraer el jugo dulce. El jugo obtenido por este método se evapora al vacío hasta que el azúcar se precipita en forma de cristales, que se separan del líquido mediante una centrifugadora de gran velocidad.

Hemos visto a grandes rasgos algo de la historia del azúcar. Lo dulce ha sido en forma muy significativa uno de los sabores que estimula en forma muy elocuente a nuestro sentido del GUSTO.

Que importante es poder SENTIR, tener la oportunidad de activar plenamente a nuestros sentidos. Tenemos una capacidad potencial infinita para ello. Pero desafortunadamente no queremos o sabemos aprovecharla. Tenemos 5 sentidos capaces de enriquecer más nuestra vida.

Deberíamos intentar ejercitar las actividades o eventos que nos permitan en forma más plena llegar a VER, OIR, OLER, TOCAR Y GUSTAR.

ARQ. PEDRO KLEINBURG

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