TCHAICOVSKY


La música comprendida como una de las Bellas Artes nos ha deparado grandes emociones. Es el género clásico el que en mayor grado ha sido manifestación de cultura musical. En este terreno y dentro del romanticismo clásico encontramos al gran músico PETER ILYICH TCHAICOVSKY, que nace en Viatka, Rusia en el año 1840. Fue hijo de un inspector de minas ruso y de una madre francesa; desde niño demostró una naturaleza llena de sensibilidad. Comenzó muy pronto sus estudios musicales.

La familia se trasladó a San Petersburgo y su padre decidió que estudiara leyes, pero esa no era la ruta que habría de seguir. A los diecinueve años consiguió un empleo en el Ministerio de Justicia, este trabajo le interesó poco, en cambio la música le atraía cada vez más y se convirtió en un asiduo frecuentador de los conciertos y de la ópera. Al poco tiempo renuncio a este empleo para ingresar al Conservatorio de San Petersburgo.

Su primera composición impresa fue un Scherzo e impromptu para piano (1867). TCHAIKOVSKY conservó siempre una gran predilección por el vals, utilizándolo a menudo en sus obras. Para el examen final del Conservatorio en 1865 preparó una cantata para solistas, coro y orquesta sobre la Oda a la Alegría, de Schiller (la misma a la que puso música Beethoven en el ultimo tiempo de la Novena sinfonía)

En 1866 TCHAIKOVSKY asumió el cargo de profesor de teoría en el Conservatorio de Moscú, del que era director Nicolai Rubinstein. El mismo año empezó a componer su Primera sinfonía; no tuvo fortuna con esta obra y ello le provocó aversión y amargura hacia las autoridades musicales, la prensa y el público de San Petersburgo. Pero tampoco le acompañó la suerte en Moscú, ahí presentó su primera ópera Voivoda (1868), y el poema sinfónico Fatum. Asimismo constituyó un fracaso la obertura Romeo y Julieta (1870), popularísima más tarde. Su situación económica se hizo precaria y hubo de aceptar un puesto de crítico musical.

TCHAIKOVSKY no mostraba el menor interés por las mujeres, aunque concedía gran valor a la juventud y a la belleza, ninguna le atraía en particular. La cantante francesa Desiree Artot fue la primera a la que dedicó alguna atención.

Un episodio importante en su vida ocurrió cuando una señora rica, apasionada de la música y viuda, Nedejda von Meck interesada por su obra y conocedora de sus dificultades económicas decidió ayudarle. Se entabló correspondencia entre ambos y muy pronto pagó todas las deudas del compositor y le ofreció una pensión anual de 6000 rublos, solo puso una condición: que no se conocerían nunca personalmente. La intención y febril producción musical que siguió pone de relieve mejor que nada la contribución de su protectora a la tarea de creación. La correspondencia y la pensión se mantuvieron solo por trece años.

TCHAIKOVSKY no era personal en la selección de la expresión, pero poseía una rica vena melódica y cuando se abandonaba completamente a ella hacía vibrar sus melodías con gran potencia y aliento. Además de su gran talento lírico poseía una pronunciada imaginación orquestal que cubría con una onda apasionada su trabajo.

Para compensar una falta fundamental de forma de la que adolecía, trataba de dar continuidad a sus obras más amplias sosteniéndolas con una especie de programa, en el que usaba las obras literarias y las experiencias personales.

En largos viajes busca la calma. Cuando regresa definitivamente a su patria en 1885, su obra ya es muy amplia. En Rusia nace su Sexta Sinfonía, llamada Patética, la más dramática y conmovedora en su tristeza; su último movimiento contra toda regla y costumbre sinfónica es lento y triste, es en cada nota un canto de adiós, una despedida de la tierra. Pocos días después del estreno murió atacado de cólera.

Entre sus obras más hermosas, fuera de las sinfonías se destacan: el Concierto para Piano y el melodioso Concierto para Violín. Las oberturas: Romeo y Julieta y la "1812", que representa un impresionante poema sinfónico sobre la invasión napoleónica y su derrota a las puertas de Moscú. Para orquesta de cuerdas creó una Serenata. Sus ballets pertenecen a los más ejecutados, especialmente El Lago de los Cisnes y Cascanueces. Dos óperas: Eugen Oñeguin y Dama de Pique muestran un talento poco común también para el arte lírico.

TCHAIKOVSKY murió el 6 de noviembre de 1893 en la ciudad de San Petersburgo.

ARQ. PEDRO KLEINBURG

XE1RAE


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1.- EL CASCANUECES. "SUITE OF THE REED FLUTES".

2.- EL CASCANUECES. "SUITE DE LA DANZA DEL HADA DE AZUCAR".

3.- EL LAGO DE LOS CISNES.

Sonido de fondo "DANZA RUSA - TREPAK"

Secuencias de: R. J. Stratton, Jr.


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