La familia se trasladó a San Petersburgo
y su padre decidió que estudiara leyes, pero esa no era
la ruta que habría de seguir. A los diecinueve años
consiguió un empleo en el Ministerio de Justicia, este
trabajo le interesó poco, en cambio la música le
atraía cada vez más y se convirtió en un
asiduo frecuentador de los conciertos y de la ópera. Al
poco tiempo renuncio a este empleo para ingresar al Conservatorio
de San Petersburgo.
Su primera composición impresa fue
un Scherzo e impromptu para piano (1867). TCHAIKOVSKY conservó
siempre una gran predilección por el vals, utilizándolo
a menudo en sus obras. Para el examen final del Conservatorio
en 1865 preparó una cantata para solistas, coro y orquesta
sobre la Oda a la Alegría, de Schiller (la misma a la que
puso música Beethoven en el ultimo tiempo de la Novena
sinfonía)
En 1866 TCHAIKOVSKY asumió el cargo
de profesor de teoría en el Conservatorio de Moscú,
del que era director Nicolai Rubinstein. El mismo año empezó
a componer su Primera sinfonía; no tuvo fortuna con esta
obra y ello le provocó aversión y amargura hacia
las autoridades musicales, la prensa y el público de San
Petersburgo. Pero tampoco le acompañó la suerte
en Moscú, ahí presentó su primera ópera
Voivoda (1868), y el poema sinfónico Fatum. Asimismo constituyó
un fracaso la obertura Romeo y Julieta (1870), popularísima
más tarde. Su situación económica se hizo
precaria y hubo de aceptar un puesto de crítico musical.
TCHAIKOVSKY no mostraba el menor interés
por las mujeres, aunque concedía gran valor a la juventud
y a la belleza, ninguna le atraía en particular. La cantante
francesa Desiree Artot fue la primera a la que dedicó alguna
atención.
Un episodio importante en su vida ocurrió
cuando una señora rica, apasionada de la música
y viuda, Nedejda von Meck interesada por su obra y conocedora
de sus dificultades económicas decidió ayudarle.
Se entabló correspondencia entre ambos y muy pronto pagó
todas las deudas del compositor y le ofreció una pensión
anual de 6000 rublos, solo puso una condición: que no se
conocerían nunca personalmente. La intención y febril
producción musical que siguió pone de relieve mejor
que nada la contribución de su protectora a la tarea de
creación. La correspondencia y la pensión se mantuvieron
solo por trece años.
TCHAIKOVSKY no era personal en la selección
de la expresión, pero poseía una rica vena melódica
y cuando se abandonaba completamente a ella hacía vibrar
sus melodías con gran potencia y aliento. Además
de su gran talento lírico poseía una pronunciada
imaginación orquestal que cubría con una onda apasionada
su trabajo.
Para compensar una falta fundamental de
forma de la que adolecía, trataba de dar continuidad a
sus obras más amplias sosteniéndolas con una especie
de programa, en el que usaba las obras literarias y las experiencias
personales.
En largos viajes busca la calma. Cuando
regresa definitivamente a su patria en 1885, su obra ya es muy
amplia. En Rusia nace su Sexta Sinfonía, llamada Patética,
la más dramática y conmovedora en su tristeza; su
último movimiento contra toda regla y costumbre sinfónica
es lento y triste, es en cada nota un canto de adiós, una
despedida de la tierra. Pocos días después del estreno
murió atacado de cólera.
Entre sus obras más hermosas, fuera
de las sinfonías se destacan: el Concierto para Piano y
el melodioso Concierto para Violín. Las oberturas: Romeo
y Julieta y la "1812", que representa un impresionante
poema sinfónico sobre la invasión napoleónica
y su derrota a las puertas de Moscú. Para orquesta de cuerdas
creó una Serenata. Sus ballets pertenecen a los más
ejecutados, especialmente El Lago de los Cisnes y Cascanueces.
Dos óperas: Eugen Oñeguin y Dama de Pique muestran
un talento poco común también para el arte lírico.
TCHAIKOVSKY murió el 6 de noviembre
de 1893 en la ciudad de San Petersburgo.
ARQ. PEDRO KLEINBURG
1.-
2.-
Sonido de fondo "DANZA RUSA - TREPAK"
Secuencias de: R. J. Stratton, Jr.
La música
comprendida como una de las Bellas Artes nos ha deparado grandes
emociones. Es el género clásico el que en mayor
grado ha sido manifestación de cultura musical. En este
terreno y dentro del romanticismo clásico encontramos al
gran músico PETER ILYICH TCHAICOVSKY, que nace en Viatka,
Rusia en el año 1840. Fue hijo de un inspector de minas
ruso y de una madre francesa; desde niño demostró
una naturaleza llena de sensibilidad. Comenzó muy pronto
sus estudios musicales.
EL
CASCANUECES. "SUITE OF THE REED FLUTES".
EL CASCANUECES. "SUITE DE LA DANZA DEL HADA
DE AZUCAR".