VAN GOGH
Hace no
muchos años el público no sabia casi nada de VINCENT VAN GOGH.
Se le consideraba un pintor estrafalario. Hoy que los modernos
medios de difusión han popularizado su figura y sus obras, ya se
puede hablar de él como de un personaje universalmente conocido
cuya influencia sobre toda la pintura contemporánea ha sido
decisiva.
VAN GOGH nació en Groot-Zundert, Holanda el 30 de marzo de 1853, cerca de la frontera belga. Su padre Theodore, hijo de un pastor protestante, ejercía el mismo cargo. Tres tíos de Vincent fueron comerciantes de cuadros. Su madre, Ana Cornelia Carbentus, era hija de un maestro encuadernador de la corte en La Haya. Este matrimonio tuvo varios hijos, uno de ellos Vincent. El 1º de mayo de 1857 vino al mundo otro hijo, Théo, el hermano preferido por Vincent, su sostén y guía por el resto de su vida.
La obra considerable de VAN GOGH fue realizada en los últimos cinco años de su vida, en un intento de resolver el conflicto interior que lo desgarraba como consecuencia de la serie ininterrumpida de fracasos que habían constituido su existencia. En 1878 se retiró a Bélgica para dedicarse a la ayuda personal y religiosa de los mineros de la región más pobre del país. También fue rechazado por ellos a los que asustaba la violencia de su fe, pasó una larga etapa de pobreza, angustia y desesperación moral, en la que se entregó a la realización de una serie de apuntes al carbón y de cuadros al óleo: "Los Tejedores", 1884 y "Campesinos Comiendo Patatas", 1885; ejecutados en un estilo expresionista y rudo en el que predominan el negro y los colores oscuros.
En 1886 se dirigió a París. Allí conoció los cuadros de los impresionistas; se relacionó con Toulouse-Lautrec, Gauguin, Signac, etc. Pintó una serie de paisajes de París, retratos y flores, en los que su paleta se aclaró, adoptando los colores puros y la pincelada nerviosa del impresionismo, característica muy suya: "Habitación en la Rue Lepic", "Retrato de Pere Tanguy", "Jardines de Montmartre", etc.
Habiendo aprendido todo lo que podía enseñarle el impresionismo, partió para Arles, donde al contacto con la luz y el paisaje logró su estilo definitivo: un expresionismo ardiente caracterizado por la nitidez de los contornos, la luz cegadora sin sombras, los colores puros a los que VAN GOGH atribuía un significado psicológico. Los cuadros de este período: "El Puente", "Los Girasoles", "El Café de Noche", "La Arlesiana", etc., todos de 1887 representan el nacimiento del arte moderno.
Agotado por el exceso de trabajo y la continua tensión, sufrió un ataque de locura la noche de Navidad de 1888. Recluido primero en el asilo de Saint-Remy y acogido después en el domicilio del Dr. Gachet, realizó la serie más impresionante de sus cuadros, en los que el ritmo exaltado revoluciona toda la naturaleza (arabescos en torbellino, formas dislocadas, perspectivas dinámicas) en unos colores llameantes que revelan el vértigo de la imaginación y un esfuerzo gigantesco por renovar la pintura ("Campo de Trigo", "Iglesia de Auvers", el célebre "Retrato del Dr. Gachet" recientemente subastado en un precio exorbitante.
En julio de 1890 abandonado por todos, incapaz de seguir realizando el esfuerzo de aceptar el ritmo de las formas, puso fin a su vida suicidándose. Se le sepultó en el cementerio de Auvers. Veintitrés años después fueron exhumados los restos de su hermano Theo quien tanto lo quiso y conducidos al mismo cementerio donde ambos hermanos reposan bajo dos losas gemelas.
ARQ. PEDRO KLEINBURG
ALGUNAS OBRAS DE VAN GOGH
"GIRASOLES" , ARLES, AGOSTO DE
1888.
"CAFE POR LA TARDE", ARLES,
SEPTIEMBRE DE 1888.
"EL DORMITORIO DE VAN GOGH" EN
ARLES SAINT-REMY, SEPTIEMBRE DE 1889.
Viñeta Principal "Autorretrato de Van Gogh".